Fullbright publica Tacoma, su segundo juego después de Gone Home. Ha habido un accidente en la estación orbital Tacoma y te envían a ti, Amy Ferrier, a investigar lo sucedido. Tendrás que recorrer la estación, investigando las grabaciones de seguridad en Realidad Aumentada para descubrir qué pasó, y enterarte de todos los cotilleos de los seis tripulantes que trabajaban en ella.

A parte de observar, no podrás hacer mucho más que descubrir ciertos códigos que te muestran contenido oculto. Y, por supuesto, abrir y cerrar ventanas y tirar de la cadena del water.

Argumento de Tacoma

Nos situamos en 2088, en un mundo gobernado por mega-corporaciones que han llevado a la humanidad al espacio. La mayoría todavía vive en la Tierra, pero otros viven en habitats creados en el espacio donde ¨todo es maravilloso¨. O al menos eso dicen los panfletos. Para mantener estos paradisíacos entornos donde todos sueñan vivir, existen estaciones orbitales como Tacoma, que por ley tienen que estar tripuladas por humanos y no sólo por máquinas, para asegurarse de que todo funciona correctamente. 

La tripulación de Tacoma consiste de seis personajes: la administradora de la estación, el especialista de operaciones, la especialista en redes, la ingeniera, la doctora y el botánico. Y también está ODIN, la Inteligencia Artificial que gobierna la estación. Cada uno tiene su función y ver cómo se desarrollan sus distintas personalidades es el gran atractivo de este título. 

Si quieres enterarte bien del desarrollo final de la trama tendrás que poner atención a todos los documentos que caigan en tus manos para que tenga sentido. Cierto es que a mucha gente esta forma de narrar una historia a base de leer documentos aislados y unir los puntos no les puede atraer mucho, pero sólo con prestar atención a las escenas grabadas ya sacas algo. Aunque sea descubrir a los tripulantes de la estación, que es lo interesante.

La tripulación reunida en Tacoma.

Jugabilidad

El juego se ve en primera persona y lo único que puedes hacer es andar y activar cosas. Cuando encuentras una grabación verás unos hologramas que representan a cada tripulante moverse por la escena. Pero tú no puedes interactuar con ellos ya que es una grabación. Lo único que puedes hacer es pausar la escena y rebobinar. Y no todos los personajes suelen estar juntos, o si lo están no tardan en separarse, así que tendrás que repetir la escena varias veces siguiendo cada vez a un personaje distinto para enterarte de todo.

Y ahí está la gracia de Tacoma. En ver cómo dos personajes interactúan y luego cuando se quedan solos descubres lo que verdaderamente piensan. Esta mecánica a priori parece muy suculenta pero no le sacan todo el jugo que podrían. Se queda corto aunque es muy divertido ir repitiendo las escenas y verlas cada vez desde un punto de vista diferente.

Podrás estar tanto en la escenas más sociales, como las más íntimas.

Aparte de poder escuchar lo que dicen los personajes, a veces también abren sus consolas personales y puedes aprovechar ese momento para cotillearles sus correos, sus chats… su vida online en definitiva.

Algunas zonas de Tacoma estarán cerradas para ti, pero en estas visitas a sus consolas puedes obtener los códigos necesarios para abrirlas con un poco de investigación. A veces los personajes van hablando mientras entran en una habitación y al estar cerrada con código necesitas abrirla si quieres seguirles y escuchar lo que dicen. 

Y, como dije anteriormente, también puedes abrir y cerrar las ventanas que dan al espacio, por ejemplo. Un añadido que no aporta mucho y que te hace preguntarte porque puedes abrir la ventana pero no puedes mover una silla. Algunos objetos los puedes coger y darles vueltas para examinarlos, pero poco más. Algunos servirán para completar ciertos logros que sólo interesarán a los más completistas.

Conclusión

Para disfrutar Tacoma, al igual que con otros Walking Simulators, necesitas concienciarte de que el juego no está pensando para explotar tus habilidades con el mando, sino en tu capacidad de observación. En este caso, la historia se puede dividir en dos: la trama acerca del accidente de la estación Tacoma y las relaciones entre los tripulantes.

La primera trama sobre el accidente se extrae a base de ir leyendo documentos y acaba aclarándose al final. A mí personalmente esta forma de narrativa se me hace pesada de digerir y no me causó mucha impresión. Y la segunda es a base de ver las grabaciones de los tripulantes, que es algo más interactiva y bastante más interesante. Ver una escena siguiendo a determinado personaje, y luego repetirla desde el punto de vista de otro me ha parecido muy original. Te mantiene más enganchado que si lo vieras como si fuera una película normal.

Pero desafortunadamente los personajes podrían haber dado más de sí. Bien es cierto que para la corta duración del título, de 2 o 3 horas, acabas empatizando con ellos rápidamente. Pero en un juego donde eres omnipresente – que presencias tanto a los personajes interactuar entre sí como después sus momentos más íntimos – se agradecería que hubiera más misterio y dobles intenciones ocultas. En definitiva, excelente mecánica que le va como anillo al dedo a este tipo de juegos, pero falla la ejecución.

Categorías: Videojuegos

Juan Carlos Peñalver

Soy un ingeniero informático que cuando acaba de currar le gusta seguir en el ordenador y probar algún que otro videojuego. Pero, si puedo juntarme con amigos, lo que más me gusta son los juegos de mesa, de todo tipo, desde los más sencillos a los más sesudos. A veces hago de Bestia o el Rey Tritón para lograr que mi hija recoja los juguetes.

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